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Nuestra ruta tendrá su conclusión en este rincón único, quinta ciudad del mundo que puede celebrar el Jubileo Perpetuo

La espera prácticamente ha acabado. Apenas unas horas nos separan del gran reto, de una experiencia única, cuyo lugar de culminación no hace sino colaborar de forma singular en la grandeza de este evento.  Finalizamos nuestro recorrido previo por el 90K Camino de la Cruz con la llegada a Caravaca, en pleno año Jubilar de esta meta para peregrinos y viajeros de todo el mundo.

En 1998, el Papa Juan Pablo II concedió a Caravaca la condición de Ciudad Santa, siendo la quinta de todo el mundo que puede celebrar el Jubileo Perpetuo (tras Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana, Roma y Jerusalén). Se desarrolla por ello su Año Santo cada siete años, como en este 2017.

Poblada por íberos, romanos y musulmanes, se construye en torno al Castillo levantado en el siglo XV por la Encomienda de los Templarios. Pero por encima de todo, Caravaca es la Ciudad Santa, la Ciudad de la Cruz. Cuenta la leyenda que, en 1232, el rey moro Abú Zeid se convertiría al cristianismo tras ver a dos ángeles bajar del cielo el “lignum crucis”. Una leyenda que motivó la construcción, desde 1617 y dentro de la propia
fortaleza, del principal monumento del Noroeste de la Región de Murcia, el Santuario de la Vera Cruz, donde se conservan restos de la cruz en que Jesucristo fue crucificado.

Si bien, su patrimonio religioso es mucho mayor, encontrando entre otras la Iglesia de la Soledad -que en la actualidad acoge el Museo Arqueológico-, la Iglesia de la Purísima Concepción, el Convento de los Carmelitas o la obra cumbre del Renacimiento murciano, la Iglesia de El Salvador. Obligado se hace destacar el Templete de la Santa Cruz, donde cada 3 de mayo se baña la reliquia en plenas Fiestas en Honor de la Santísima y Vera
Cruz, de Interés Turístico Internacional.

La ciudad se engalana del 1 al 5 de mayo, contando entre los eventos más destacados los Moros y Cristianos y, cada día 2, un evento candidato a convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, la carrera de los Caballos del Vino. Miles de personas se citan en torno a la cuesta del Castillo, en un espectáculo único que conmemora la tradición acaecida en el siglo XIII, cuando los cristianos cercados en la fortaleza por los árabes lograron romper el asedio para buscar agua, pero al no encontrarla regresaron a la fortaleza con los odres de sus caballerías llenos de vino.

Como en todo el Noroeste murciano, la naturaleza también juega un papel principal en torno a Caravaca, y apenas a dos kilómetros del casco urbano encontramos uno de los parajes más preciados de la región, las Fuentes del Marqués, con manantiales y nacimientos de agua pura, donde se localiza también el Centro de Interpretación de la Naturaleza.

El tercer domingo de cada mes, el Mercado del Peregrino ofrece artesanía y productos típicos de la zona. Otra fecha señalada es el puente de la Constitución, cuando una gran parte del casco antiguo se transforma y multitud de artesanos salen a la calle para mostrar el fruto de su trabajo, mientras se realizan degustaciones y distintas actuaciones para todos los públicos.

Infinidad de motivos nos invitan a vivir y disfrutar de primera mano la Ciudad Santa, y desde este sábado, a buen seguro que serán igualmente infinitos los recuerdos que los participantes tengan asociados a Caravaca. En especial, a ese momento en que la Real Basílica Santuario de la Vera Cruz nos reciba, y nos nombre oficialmente ganadores del Jubileo.