90K

Tras dejar atrás Mula, la Comarca del Noroeste se hará presente en el 90K Camino de la Cruz, inicialmente en este municipio conocido universalmente por su tradición vinícola

Ya contamos los últimos días previos a la tan esperada fecha, y nuestro relato previo de los lugares que albergarán el 90K Camino de la Cruz también cuenta ya sus compases finales. Toca esta vez detenernos en el municipio que nos mostrará la comarca de la Región de Murcia donde nuestra aventura concluye.

De hecho, Bullas es conocido como la Puerta del Noroeste. La Vía Verde nos conducirá hasta allí, culminando el cuarto tramo del Camino de Levante (Mula-Bullas) y arrancando el quinto y definitivo (Bullas-Caravaca). Encontraremos también entonces un importante punto del recorrido, alrededor del km. 70, con una nueva zona de avituallamientos, punto de abandono, asistencia médica sanitaria y comida.

Innegablemente, el nombre de Bullas va asociado a su tradición vinícola, constituida en 1994 su Denominación de Origen con uvas como Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Garnacha o Monastrell. Solamente en el casco urbano se localizan más de 200 bodegas tradicionales. Si bien, su historia no solamente va ligada al vino, como se puede comprobar el primer domingo de cada mes en el el mercadillo de El Zacatín, el único de la Región de Murcia que se celebra durante todo el año. La Plaza Vieja y del Castillo albergan muestras artesanas, incluso a juglares, cuentacuentos, gaiteros y alquimistas de la Edad Media.

Bullas también nos ofrece rincones únicos como El Salto del Usero, considerada una de las siete maravillas de la Región y cuyo aforo está limitado actualmente a 100 personas al día, como Zona de Especial Conservación (ZEN). Allí podemos disfrutar de un baño vivificante en plena naturaleza, también protagonista en el paraje de La Rafa, ideal para olvidarnos del estrés diario.

La Casa de los Carreño o la Casa Marsilla de Pascual atraerán nuestro interés modernista, en un municipio cuyas Fiestas en honor a la Virgen del Rosario congregan a miles de personas a finales de septiembre, en torno a la Plaza Vieja para vivir el tradicional pisado de la uva, la bendición del primer mosto y la inauguración de la fuente del vino.